1. Qué significa para ti ser creativo en lo que haces?
→ M: Es ser visionario o arriesgado, como tener la capacidad de ver más allá de lo que tengo en el presente, ser capaz de ver el miedo a los ojos porque para mí la creatividad es como “crear-actividad” y eso implica moverse, eso implica accionar y arriesgarse frente a esa idea que surge en el momento y tener la capacidad de verla plasmada en el futuro.
Siento que es como tener las capacidades del adulto con las habilidades del niño puestas en el momento presente, permitirse desplegar todo el imaginario propio y colectivo y tener la capacidad de ordenar esas ideas y ponerlas en acción.
Por ejemplo, en mi quehacer, si voy a crear una obra de danza, parte o de una emoción o de una idea, de algo que se quiere contar, pero: y eso cómo se comunica en un lenguaje no verbal? cómo se puede ver en un cuerpo? o con luces? cómo suena?... Eso abarca un montón de mundos. Uno tiene que convertirse en muchos personajes para poder descubrir o materializar todas esas múltiples ideas y posibilidades de. Por eso digo que es mirar el miedo a los ojos, porque es como enfrentarse a sus propias sombras, a la vergüenza, o al no ser capaz, o que no se vea materializado como uno se lo soñó. Es como decirle al miedo “te veo, pero me sigo moviendo hacia esa dirección independientemente de cómo vaya a resultar”.
2. Tienes algún ritual, hábito o práctica que ayude a cuidar tu creatividad?
→ M: Siento que sí y no. No tengo rituales establecidos, pero soy como más empírica al respecto. Hay una frase que utilizo mucho y quizás ese sea como el punto de partida y es “ritualizar la vida”, entonces no siento que tenga unas prácticas específicas más allá de poner mi vida a disposición de eso.
Es verme como canal, no soy yo la persona que crea sino que eso sucede a través de mí, y si me entiendo yo como canal, pues ese recipiente necesita estar disponible y limpio para que esas ideas puedan fluir, entonces siento que dedico mi vida a que eso esté así.
Hay un libro muy lindo que no recuerdo cómo se llama que propone que las ideas están vivas, que literalmente habitan un mundo y que su propósito es que sean materializadas, y para que eso suceda ellas eligen como un socio humano que creen que es el ideal para ser materializada. Entonces creo que mis rituales es ser ese recipiente para las ideas que quiero que se canalicen a través de mí, y eso es: presencia plena, conexión con la naturaleza, aprender a estar en silencio para poder escuchar, o escuchar cuando esas ideas aparezcan (porque aparecen en muchas formas: una sensación corporal, una visión, una voz que escuchamos en la mente) y siento que si uno no aprende a reconocer esas señales en lo sutil se pierde de ser elegido.
3. Qué papel tiene el juego o la experimentación dentro de tu proceso?
→ M: Con la palabra juego tengo una dualidad, yo siento que el papel del juego depende de con quién hable o me relacione.
Busqué qué es jugar y dice: “jugar es una actividad libre y placentera que realizamos principalmente para divertirnos, explorar el entorno y expresar emociones”... Yo leo eso y digo: es que cómo así? eso no es jugar, eso es vivir, eso es lo que buscamos todos los seres humanos, es una necesidad básica de nosotros expresar emociones, así tú no quieras o creas que no quieras, necesitas hacerlo, es natural en nosotros. Todo el tiempo estamos buscando divertirnos y cuando no, la emoción te lo hace saber, ¿por qué estás de mal genio? porque no te estás divirtiendo, porque estás haciendo cosas que no te hacen sentir bien, por eso buscamos todo el tiempo cosas que nos hagan sentir bien.
Entonces tengo esa dualidad porque esa palabra la encerramos en esa etapa que se convierte en algo utópico. Yo creo que los niños no juegan, los niños viven, los niños solamente están existiendo, ellos no están pensando en jugar, ellos cuando reconocen que están jugando es porque un adulto les dijo que están jugando, y eso empieza a ser un poquito no sé si “despectivo”, pero se encierra en esa etapa de la vida y uno cree que se queda ahí. Entonces uno se va alejando de esa naturaleza del ser humano y nos perdemos de nosotros mismos porque creemos que eso es algo que le pertenece solamente a esa etapa.
Cuando un adulto intenta jugar y se siente fuera de sí mismo, lo único que está haciendo es despertar su naturaleza, cuando no jugamos estamos anestesiados, dormidos, estamos distraídos… pero cuando estamos en ese estado de flow que es lo que decía cami (pendientes del siguiente capítulo) entramos en la naturaleza del ser humano que es a lo que le llamamos juego.
Entonces entendiendo el juego como algo natural de la vida, el valor que cumple en mí es necesario, o sea yo no podría vivir sin jugar, sin buscar placer, yo no puedo vivir sin expresar mis emociones, sin explorar la vida, justamente mi razón de ser desde mi quehacer: explorar el mundo, descubrirlo y crear con todo lo que descubro.
V: Un día vi un reel que hablaba algo de eso, como que en preescolar, transición primero, todas las actividades son artísticas, son un juego, y uno empieza a crecer y luego ya no. Y es como pero por qué ya no?
M: Y ni siquiera es que tengan que ser solo artísticas, porque por ejemplo las matemáticas en sí son un juego, si exploras las matemáticas y entras en estado de flow, estás jugando con las matemáticas. Se lo entregan a una sola cosa cuando en realidad es todo en la vida.
4. Si tu creatividad fuera un objeto o símbolo, cuál sería?
→ M: Creo que sería una matera. Pues, como que si hablo de la canalización, me remite a eso, algo que permite ir hacia abajo y hacia arriba. Hacia abajo las raíces como sus nutrientes y que se conecten con la materia, y eso va hacia arriba y se conecta como con lo divino y recibe información de arriba. Se nutre desde arriba y se nutre desde abajo, se puede alimentar desde ambas partes. La planta o el árbol es la idea, el símbolo para mí sería ese contenedor que sostiene la vida.

